Tratamientos
Antes de iniciar ningún tratamiento, el médico realizará numerosas y minuciosas pruebas para clasificar adecuadamente el cáncer de pulmón. El plan de tratamiento dependerá de esta clasificación, que incluye el estadio y el grado del cáncer, y casi siempre utilizará una o varias de las siguientes terapias: cirugía, radioterapia y quimioterapia.
Cirugía
La extirpación del tumor, siempre que sea posible, es la primera opción de tratamiento, la más eficaz, en los casos de NSCLC. La intervención puede implicar la extirpación de cualquier parte del pulmón o del pulmón entero: si se extirpa el pulmón entero, la operación se denomina “neumonectomía”; si se extirpa uno o más lóbulos del pulmón, se denomina “lobectomía”; y si es una parte de un lóbulo, se realiza una “resección en cuña”. Por su parte, en el caso de los SCLC no se suele emplear cirugía, ya que cuando se diagnostica, el cáncer suele estar ya diseminado.
Quimioterapia
La quimioterapia se utiliza en el tratamiento de muchos tipos de cáncer, incluido el NSCLC. Se administra de varias formas:
- como terapia básica, es decir, tratamiento único sin cirugía ni otros tratamientos;
- como terapia adyuvante (aquí en el sentido de “auxiliar”), tras la cirugía para disminuir el riesgo de reaparición del cáncer;
- como terapia neoadyuvante, antes de la cirugía para eliminar células cancerosas y reducir el tamaño del tumor.
La quimioterapia es la opción principal de tratamiento en los SCLC. Los pacientes suelen responder bien.
La quimioterapia suele tener graves efectos secundarios, ya que ataca a todas las células de crecimiento rápido y no sólo a las células tumorales. Entre los efectos secundarios se incluyen anemia, náuseas, vómitos, diarrea, pérdida del cabello y cansancio general.
Radioterapia
La radioterapia utiliza irradiación de alta energía para destruir las células tumorales y se administra en sesiones (de 3 a 36). Este tratamiento puede utilizarse de forma aislada, pero por lo general se combina con cirugía y quimioterapia.
El objetivo de la radioterapia es destruir las células tumorales en una zona específica del cuerpo. La radioterapia suele utilizarse cuando el cáncer está localizado, cuando es difícil extirpar todas las células tumorales mediante cirugía o simplemente cuando el médico juzga que se va obtener una buena respuesta con este tratamiento.
Los efectos secundarios varían de un paciente a otro y pueden incluir reacciones cutáneas, náuseas, cansancio y anemia.
Inmunoterapia: un nuevo tratamiento
La inmunoterapia aún está en fase de desarrollo, pero en el futuro podría ser una opción terapéutica más para el tratamiento del cáncer de pulmón. La inmunoterapia podría utilizarse de forma aislada o en combinación con otras modalidades de tratamiento.
El ASCI (agente inmunoterapéutico antitumoral antígeno-específico) es una nueva terapia que actúa estimulando el propio sistema inmunológico del cuerpo para que ataque a las células tumorales.
Ante los prometedores resultados obtenidos en varios ensayos clínicos anteriores sobre el uso del ASCI como tratamiento del cáncer de pulmón de células no pequeñas, se ha puesto en marcha un estudio clínico de fase III a gran escala, denominado MAGRIT, para evaluar la eficacia de este tratamiento en pacientes con cáncer de pulmón de células no pequeñas tras la extirpación del tumor.
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Ensayo clínico sobre el cáncer de pulmón
Los prometedores resultados obtenidos en ensayos clínicos anteriores han llevado a poner en marcha un estudio clínico a gran escala sobre un tratamiento del cáncer de pulmón. El ensayo ha sido denominado MAGRIT y en estos momentos se están reclutando voluntarios.
